Después de iniciar una nueva partida, se nos da
opción de elegir a uno de entre cuatro personajes que sólo se
diferencian a nivel estético. Hecho esto, tocará responder a cuatro
preguntas que determinarán los atributos que tendrá nuestro héroe: más
fuerza, defensa o velocidad, menos destreza o poder mágico, etcétera.
Hecho
esto, pasamos al propio menú de juego. Un menú gráfico que nos permite
ir a una tienda a reponer objetos o comprar equipamiento, hablar con
NPCs que dan claves o nuevas misiones, ir a un baúl y recoger nuestros
ítems, guardar la partida, avanzar argumentalmente hablando con un
determinado personaje y, finalmente, una última opción que supone el
salir a combatir. Seleccionar la fase, vaya.